La educación de las hadas
··········Emocionante, reconfortante.
··········Si uno admite colocarse en el punto de vista del niño, esto es ‘realismo mágico’. O salvar la realidad con la magia.
··········¡Qué bosque!
··········Por buscarle algún pero: si se cuenta dos historias en paralelo, hay que tener cuidado con los letreros del tipo “tres años antes”, “dos meses después”. Si esos cambios en el calendario no afectan por igual a ambas historias, el espectador se lía un poco. Algún diálogo del principio me pareció algo chirriante (en el coche, ¿viuda?, yo soltero), pero probablemente porque uno a esas alturas aún no sabe que está viendo un cuento. Algunos gestos de la Jacob...
··········Los diálogos del crío están tan bien escritos que parecen escritos por él. Algunas veces mal pronunciados, atropelladamente, pero quizás no es mala opción haberlos dejado así, sin repetir. Aparte de Bebé, el niño es el hada a educar.
··········Filmara lo que filmara Cuerda, yo iría a verlo, porque siento con él la deuda de las espirales depresivas de las que me ha salvado “Amanece, que no es poco”, pero con ésta mi deuda no ha bajado, sino crecido.