Sommer vorm Balkon / Verano en Berlín
··········Todo resulta correcto, pero un tanto frío.
··········Lo que más me ha interesado es la sensación de falta, de estar incompletas que tienen las dos protagonistas, simplemente por estar en una etapa sin pareja. Cuando, en realidad, las dos disponen de recursos anímicos.
··········Una de ellas, cuidadora de ancianos, es muy valorada por éstos. Tiene trabajo, un salario, un balcón. La otra ciertamente está en paro, aunque encuentre cosas ocasionales, pero tiene un hijo, un chaval que aún no está especialmente conflictivo. Y las dos se tienen una a la otra, es una de esas amistades femeninas que tanto envidiamos los chicos a veces.
··········¿Por qué entonces hacer tantas tonterías por unas relaciones en las que realmente ellas no creen? Esa sensación de que ‘se necesita una pareja’ es mas típica del cine estadounidense de jóvenes.
··········También me parece interesante la forma de beber alcohol, que me recuerda a la manera en la que veo fumar a menudo a la gente, sin apreciar lo que están haciendo.
··········Y la estupidez del hombre que más aparece, quien se pasa media película contestando “no lo pillo” a las frases de las mujeres.
··········Puntuación para la bitácora de Pierre Miró: 6.