Locos por el sexo
··········Un nuevo fracaso en la búsqueda de una comedia fresquita, veraniega. ¿Dónde quedó esa escuela de la ’comedia madrileña’ que al menos a mí me hizo reír en los ochenta?
··········Ésta de “Locos por el sexo” está más bien en la línea de las películas de Pajares y Esteso de la época del destape, pero sin el interés antropológico de aquéllas, que siempre te dejan pensando hasta qué punto eran estrambóticas o si reflejaban realmente a una porción importante del país.
··········Aparte de esas eficaces ‘comedias madrileñas’ (“Ópera prima”, “Sal gorda”, “Sé infiel y no mires con quién”, ...) muy basadas en los gags bien entrelazados en un guión, hay últimamente al menos un par de líneas: las de acción estrepitosa y gamberrismo anti-institucional (normalmente con Karra Elejalde y Guillén Cuervo, como “Airbag” –con el detalle implacable del lendakari negro- o “Año mariano” –una especie de reedición de “Los jueves, milagro”-) y las basadas en personajes simpáticos a fuer de repugnantes hasta el exceso (la saga de Torrente, quizás también las de La Cuadrilla). Y, entrecruzándose en ambas, los personajes con un lenguaje propio que partiendo de las incorrecciones gramaticales y de las frases hechas que por no entendidas son mal repetidas, llegan a un habla escacharrante, que consigue transmitir un significado (no es la verborrea de un Ozores) pese al continuo trastocamiento: Manquiña es el arquetipo, claro.
··········Bueno, pues ésta nada o casi. Sí está Elejalde, con algo de humor en la verbalización de su personaje. Y Jordi Vilches, que tiene eso que se llamaba antes ‘vis cómica’. Y un Manquiña desaprovechado. Pero por lo demás... tópico tras tópico, intentando descansar la mayoría de los gags en caca-pedo-culo-pis.
··········Puntuación para la bitácora de Pierre Miró: 2.