Alatriste
··········Primero un asunto sobre la sala: como llevo a dos chavales, elijo uno de esos cines-merenderos, el Proyecciones del grupo de Cinesa, en la calle Fuencarral. Es bastante irritante que en un cine que han reconstruido hace pocos años, y en una sala con grada, una cabeza de una persona normal en la fila anterior a la tuya te obstaculice parte de la visión.
··········Y en fin, la superproducción de los muchos euros. Yo no estoy nada seguro de que el cine histórico tenga que consistir en lecciones de historia. Resulta un poco chocante que a cada momento, en una película de acción, tengan que estar recordándome, oye, estamos en el época de tal y cuál, oye, tú, ¿te acuerdas de ese edificio que tuviste que estudiar en el cole?, aquí le ves con una señora sacudiendo una alfombra en el balcón, ¿no te preguntaron en el examen por las trifulcas entre conceptistas y culteranos?, pues aquí han de aparecer citadas, ¿te haces cargo de lo importante que es Velázquez?, pues fíjate si esto es cine-histórico que aquí podemos mencionarle como un joven pintor que se han traído de Sevilla a la Corte. Por no hablar de que de vez en cuando los personajes se sitúan en pantalla para componer un cuadro, parándose ostensiblemente (Breda, una cacería, ...).
··········No sé si es algo muy personal, pero me resulta un poco ridículo ver a Quevedo hablando en verso por la calle y citándose a sí mismo. Que los protagonistas estén –bendita casualidad- en el patio de armas de Palacio cuando trasladan (sin cubrirle) la “Rendición de Breda” de Velázquez, tiene un pase porque cabe en la historia, y porque hay un comentario que es funcional al drama (un soldado que estuvo ahí, bien puede opinar sobre los cambios que el artista ha hecho). Ahora bien, que en una escena anterior, “El aguador de Sevilla” aparezca en una conversación extrañamente ubicada, en lo que parecen las cocinas o un trastero de un palacio, se ponga como elemento en una conversación, con Conde, Alatriste y mozo hablando de sus cosas y que se comente de pasada es, no sé, ¿forzado? Es como si hubiera que demostrar a cada momento que lo que se cuenta tiene anclaje en unos años concretos y, para ello, hubiera que poner continuos enlaces con lo que los espectadores han estudiado en el colegio. Sí, quizás ésta sea una manera de explicar la sensación que me produce: es como si la película tuviera demasiados enlaces de hipertexto a la wikipedia (o más bien a Encarta).
··········Pero sigamos: uno de los riesgos más habituales del cine histórico son los errores cronológicos, esas ‘desubicaciones’ que le expulsan a uno de la historia, como cuando se ve un reloj en la muñeca de un legionario romano, o la línea de un avión a reacción en el cielo mientras abajo sucede la batalla de Troya. No me parece que haya muchos en esta película, al menos para un profano como yo, pero algunas cosas sí chirrían: las frases del responsable del Santo Oficio son completamente mafiosas (tú eres un cadáver andante que aún no sabe que está muerto es de Don Corleone, no de un dominico); la mezcla de clases sociales (que en el siglo XVII un mozalbete suba tranquilamente al carruaje de la hija de un noble, o que ésta ande por la calle tropezando con él..., no sé yo); o algunas cuestiones militares (aquí es más fácil aún que me equivoque yo, porque en esto habrán pagado a expertos, ¿no?, pero, ¿no son absurdas las cargas de la caballería francesa en Rocroi ¡armados sólo con armas de fuego!?, en una época en que el arma de fuego requiere un complejo proceso de carga –desde luego irrealizable sobre un caballo al galope- ¿cómo va a cargar la caballería con sólo unos pistolones?). En fin, cuestiones menores.
··········Luego están las tonterías, que en mí también tienen el efecto de sacarme de la historia –y por tanto cabrearme, porque yo en el cine quiero que me dejen embebido- de tan absurdas como resultan. Hay algunos diálogos terribles, aunque no sean muchos (esa mujer preguntándole al marido, cuando éste sale a matarse a espadazos, “¿volverás a cenar?”, hombre, no me jodas). O que haya un único alguacil en Madrid (o que de entre todos los que haya, uno esté de guardia siempre que Alatriste desenvaina). O una galería entibada (y prácticamente seca en un día muy lluvioso) que conecta las trincheras de los dos ejércitos en el sitio de Breda. Y cosas mucho peores: un galeote remando es indultado, así que llega el funcionario y, entre palada y palada se lo dice: que el Rey te ha perdonado. Pero bueno, ¿a la mitad de una travesía, con la galera a buena velocidad?, ¿qué han recibido, un cablegrama, una paloma mensajera...? Y a continuación de eso, la tontería continúa: el galeote llega a tierra ¡¡nadando!!, ¿como el Rey te perdona te tiramos al mar? Para colmo, justo en esa playa, mirando el horizonte y esperando, está su padre putativo que debe haber calculado la deriva de la galera con su gps y que ya ha visto su cabecita unas millas antes. Vamos que... Comprendo que se pueda buscar una escena así, el padre recogiendo al hijo tan agradecido por sus desvelos como mojado en una playa maravillosa, pero coño, si hay que meter eso en la historia, se escribe algo que lo posibilite. O si no, a este espectador le da la risa y se va de la trama.
··········Pero en fin, yendo a la sustancia, encuentro algo confusa la delimitación de los bandos. No acabo de ver los porqués de las alineaciones de unos nobles con el valido, de otros con el Santo Oficio, de quién con el Rey... Quizás haya que haberse leído los libros, pero mal asunto es ese de ‘haber que’. Más o menos se puede seguir la historia porque en cada enfrentamiento sí que queda claro quién está en cada bando (o quién se va poniendo en cada bando), pero yo no acabo con una visión de conjunto de las fuerzas en tensión.
··········Y esto ya se relaciona con lo que a mí, en principio y como lego en ‘Reverteradas’, me parecía más interesante: una historia mercenaria, que acaba siendo historia de perdedores (necesariamente, porque uno siempre muere, así que sólo vencen quienes se creen en un bando o en un proyecto humano). Y esto tampoco lo acabo de ver claro (quizás esté yo más espeso que de costumbre); me da la sensación de que se opta por un falso mercenario cínico, un poco al estilo que pretende tener Rick (‘Café americain’) cuando va explicando sus derrotas simplemente como errores de bando al que servir. Algo de eso hay, en sus fidelidades a Quevedo y a sus compañeros de armas, por ejemplo, pero disputa con su Conde, compañero de armas, denuesta a su Rey, pero prefiere matar a un par de conmilitones antes que robarle un doblón, ... No sé, demasiado confuso para las mentes simples como la mía. O se habla de un mercenario o de alguien que tiene sus lealtades muy claras, incluso si no son las correctas o las explicitadas.
··········Por lo demás, salvo momentos como los mencionados, se deja ver. Creo que todos los actores españoles están ahí (cada vez me cae mejor Dechent). No entiendo –salvo que su atractivo personal resulte muy comercial- que se escoja a un actor con una mala dicción en castellano para el papel principal. No sé por qué el Conde Duque debe estar poniendo morritos todo el rato. No dudo que pueda ser una buena idea poner a una mujer como Inquisidor General (una voz de mujer da realmente más miedo en una torturadora), pero entonces habría que darle más papel, ¿no? Pero vamos, que en conjunto no me quejo.
··········Puntuación para la bitácora de Pierre Miró: 5.
Referencias
URL para referenciasComentarios
-
Yo estoy de acuerdo en casi todo contigo menos en una cosa. En conjunto, sí me quejo.
zeroneuronas — 05-09-2006 13:17:00
-
La verdad es que a 650 centauros la entrada, sí que hay motivos para quejarse. Lo que sucede es que circulan cosas mucho peores y los niveles de exigencia tienden a bajar.
Pier Francesco Orsini — 06-09-2006 08:41:43
-
A mí me ha gustado bastante la película.Quizás porque me gusta mucho la historia y mucho más la nuestra, y porque no se ha reflejado en el cine nuestra historia, la película de Juana la Loca,por poner un ejemplo, que hay muchos, me pareció que salvo la interpretación de Juana, era un bodrio. Y porque no es un héroe a la americana. Ojalá esto siga.
Manu — 11-09-2006 10:28:49
-
Algún día la veré, pero el comentario me ha parecido de lo más divertido que se puede leer sobre cine. Enhorabuena.
EpvEpv — 11-09-2006 17:21:43