Salvador Puig Antich
··········Qué más quiere uno cuando va al cine que que le cuenten una historia que le clave en la silla y que, a la vez, le interese. ¿Se puede hacer cine comercial sobre temas serios? No sólo se puede, sino que para eso debe valer el cine: quien quiera teoría y análisis desarrollado, que lea.
··········Claro que elaborar un producto comercialmente correcto (esto es, bien vendible) banaliza lo que toque, pero no nos pongamos exquisitos. Al menos en este caso las alternativas no son estar informados de lo que fue el MIL o consumir un emotivo producto vaciado del sentido esencial de ese grupo, sino que la gente siga sin saber nada de un grupo tan peculiar o que sepa media verdad sobre él y –en algunos- se despierte la curiosidad necesaria.
··········Viene esto a cuento del ambientillo contrario a esta película que se desató en medios revolucionarios (a ver, en esos medios donde se juntan cuatro revolucionarios reales con cuatrocientos de boquilla). Hubo incluso llamadas a boicotear el rodaje (por ejemplo). En El viejo topo de julio de 2006, el historiador autoconsiderado experto en el MIL también avisaba contra el libro en el que se basa la película (y anunciaba que probablemente asistiremos a una ‘reutilización’ en clave independentista catalana de Oriol, otro miembro del MIL).
··········Tal y como yo lo veo, la película no hace trampas en eso: es cierto que no se detiene mucho en el carácter esencialmente anticapitalista y no antifranquista del MIL, pero sí se menciona a qué se dedicaban, sus opiniones sobre partidos y sindicatos de la oposición, etc. ¿Hay que pedir más compromiso con lo que pensaban y sentían los MILitantes? Digamos que siempre se puede hacer un documental ... y ver a cuánta gente llega y si impresiona lo bastante a un adolescente como para despertar su curiosidad, “crear conciencia”. Quejarse de esta película argumentando que aún hay al menos una persona del MIL en la cárcel –ver las referencias anteriores- me parece un poco tramposo: no lo está por su actividad en el MIL sino por un asesinato posterior.
··········Un paréntesis: el día que ejecutaron a Puig Antich, también lo hicieron con un preso común. Es con lo que Boadella representó la obra “La torna”, lo que se hecha de más una vez pesada la medida. Pues bien, hay un muy buen documental sobre este hombre: “La muerte de nadie. El enigma Heinz Ches”, de Joan Dolc. Si tenéis oportunidad, vedlo.
··········Bueno, a mí esta película me emociona y eso me satisface (uno, como Borges –digo, es un decir- es “desagradablemente sentimental”). No todos los recursos dramáticos me gustan, algunos me parecen demasiado tópicos o tontorrones (por ejemplo: fluido eléctrico inconsistente en la noche de autos, una conversación con el abogado que lo explica todo con detalle -¡en presencia de policías!-, toda la historia con el guarda de prisiones Sbaraglia y su hijo y el baloncesto, la presencia de funcionarios de la Brigada Político Social en la ejecución –mascando mondadientes-). Otros, al contrario me gustan: la elección de dos tonalidades diferentes de luz, verde-gris para todos los momentos represivos, rojo-amarilla para los momentos reactivos; el uso como sonido de fondo de la sierra que acomoda el poste a su medida más allá de la escena en que eso sucede –yo lo habría incluso mantenido en más escenas-; el alargamiento apropiadamente exasperante de la noche ‘en capilla’. Pero todo esto, hay que reconocerlo, es siempre muy personal. Lo que a mí me suena mil veces visto, una luz parpadeante, por ejemplo, para otros puede ser novedoso como elemento dramático que porta un significado simbólico.
··········Me gustan además detallitos pequeños como los homenajes a “El verdugo” de Luis García Berlanga, o a cuadros de Juan Genovés. O pequeñas bromas en los anuncios que se ven en las paredes, o programas de televisión oportunos.
··········Magníficos –como siempre- Dechent y Morón. También Bugallo, Ingrid Rubio, Watling. Aunque no entienda bien por qué se traen a un alemán para el papel principal (temas de coproducción, supongo, aparte de que siempre atrae público un chico guapo), me resulta muy eficiente. Lo de Sbaraglia, haciendo lo posible para que no le salga el acento... en fin.
··········Lo que me parece una gran virtud en esta película es la variedad de niveles de lectura: es una historia sobre una muerte a plazo fijo, y sobre cómo enfrentar esa situación. Pero es también sobre la pena de muerte en sí, sobre la ritualización estatal, burocratizada, de lo que en el hombre normal sucede sólo como un impulso descontrolado. También sobre el estado de derecho, sobre lo imprescindible de las instituciones y las normas que pueden garantizar que un proceso judicial concluya con un conocimiento razonable de la verdad de los hechos. Es también una historia de resistencia, de decidir que –incluso pagando un precio- siempre es mejor levantarse que aguantar. Es también una historia de nuestra historia concreta, de antifranquismo, de la gente que –aunque fracasara- mantuvo una oposición constante. Y es una historia sobre la legitimidad de la lucha armada, de la utilización de la violencia; y resulta muy curiosa –y muy de agradecer- la utilización de las imágenes de los títulos de crédito finales porque acabar la película hablando de que no hay arrepentimiento y de despertar conciencia y mezclar imágenes que disparan valoraciones morales muy diferentes (desde la niña corriendo quemada por el napalm en VietNam a los trenes de Madrid dinamitados en 2004) es una manera de no simplificar, de no caer en lugares comunes de buenos y malos y todo vale.
··········Puntuación para la bitácora de Pierre Miró: 9.
Referencias
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Madre mia qué explosión de análisis. Me alegro mucho de que guste. Yo era muy jovencita en la Facultad de Económicas cuando alguien gritó por la escalera ¡Han matado a Puig Antich. Ni idea de quien era, pero me estremecí; habian matado a un chico, aún recuerdo ese momento, el grito, el escalofrío. Iré a ver la peli, espero que dure en cartelera.
Manu — 20-09-2006 09:57:22
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Ayer estaba viendo el 'cómo se hizo', y tengo que matizar lo que ponía de Daniel Brühl. Resulta que habla perfectamente castellano (y supongo que razonablemente catalán). Mi comentario no se refería, obviamente, a su nacionalidad (que ni la sé ni me importa) sino al hecho de que me pareció que estaba ostensiblemente doblado. Pero ahora, habiéndole oído hablar muy bien en castellano, me quedo con la duda de si estaría autodoblado en determinadas escenas.
Otra cosa, en el tiroteo que sucede en el bosque, se oye la canción "Knocking in the heaven's doors". Yo no soy capaz de entender el inglés hablado, pero parece que su letra resulta muy oportuna a ese momento de la peli; me doy cuenta de ello al ver en el "cómo se hizo" que en la versión catalana se subtitula la letra de esa canción. ¿Por qué no se hace en la versión en castellano?
Pier Francesco Orsini — 21-09-2006 09:47:24