El laberinto del fauno
··········No acaba de gustarme del todo, pese a mi buena disposición previa. Guillermo del Toro me parece un tipo culto e inteligente, y que me ha hecho disfrutar con ‘Cronos’ y con ‘El espinazo del diablo’. Le cito:
“Lo que es una alegoría del cine, un milagro, es que son pedazos rodados por separado. Cuando oyes a Coltrane tocar un solo de jazz, es Coltrane tocando un solo de jazz ahí. Una película que emociona no es nada más que una emoción absolutamente construida. Al libro tú lo controlas. El cine sin embargo es lineal, y está controlado narrativamente por el director para dar esa ilusión de continuidad, permite la opinión causal de la gente con tanta autoridad como si de un partido de fútbol se tratara. La gente cree que sucedió. Cree que había un laberinto y un fauno y nosotros nos fuimos ahí a rodarlo con la cámara. Por subnormal que parezca, eso es lo que todos sentimos.”Le he escuchado decir que “El laberinto del fauno” es la película en la que se ha sentido más libre, la más controlada por él, la más personal. No sé si eso será cosa de las promociones publicitarias en las que se embarcan hoy en día los autores o si es realmente lo que piensa, pero es sabiendo eso que ‘El laberinto’ me resulta un poco decepcionante.
··········Como es una película de las de efectos especiales, empecemos con eso. Son desde luego vistosos: el sonido del fauno (aunque molesto para mi mal oído es sugerente e inquietante), los vuelos de las hadas, la humanización de un insecto palo, el matanenes (aunque en él la idea potente de los ojos en las manos se convierte en una humorada si hay que meterlos como una lentilla), la madrágora (aunque esté filmada un poco lejana). Pero prefiero mil veces la limpieza y simplicidad del mecanismo del reloj de ‘Cronos’ o sobre todo la sobrecogedora textura acuática del fantasma infantil de ‘El espinazo del diablo’: más simples, pero mucho más efectivo. A la vez que se desarrollan cosas que supongo complejísmas como decorados, monstruitos y tal, arriba, sobre la tierra, la cámara ‘hace’ transiciones tan vulgares y desagradables como un trávelin por un bosque y aprovechar el paso de la sombra de un árbol desenfocada por la cercanía para cambiar de escena, o lo mismo en un interior con una viga, etc.
··········En cuanto a la historia fantasiosa, ayer me hacía notar PNB que los mundos mágicos tienen que tener su lógica interna para que funcionen. No hay mucho de eso aquí; sobre todo no hay demasiado interés en que lo que se vea de ese mundo tenga mucha explicación. Si hacen falta pruebas para comprobar que Ofelia es Moana, ¿da igual que se cumplan o no (si es perdonable, entonces las pruebas no son una comprobación sino una especie de cruel examen montado por el Rey Luppi?, ¿por qué permitir en una situación controlada que mueran hadas?, ¿por qué mueren seres del mundo de los inmortales?, ¿es el matanenes parte de ese ‘mundo sin dolor’ que ha anunciado el narrador? No es que yo precise demasiadas explicaciones en los mundos mágicos, pero indudablemente uno se implica menos. La otra forma de implicarme es sobrecogerme, emocionarme. Aquí más bien hay sustos para niños, Alicia cayendo por el pozo o yendo al otro lado del espejo.
··········Lo sugerente de la utilización de la fantasía no como una realidad paralela, sino como un lenguaje para hablar de la única, no acaba de funcionar. Para mí sí que lo hacía en ‘El espinazo..’ que no acababa de gustarme por otros motivos, pero donde lo fantástico sí que era la vision infantil de lo real. Y el uso del mundo de la fantasía de Ofelia como símbolo de lo que está pasando arriba tampoco me acaba de funcionar. (Por cierto, qué mal me resulta la escena en que Ofelia habla con el fauno y el Capitán, desde atrás ve a la muchacha hablando sola; ¿de verdad hace falta decir ‘querrrridos niiiiños, esto no es real, son las fantasías de nuestra joven protagonista’?). No acabo de entender los simbolismos: ¿cómo ver el mantener la inocencia como única escapatoria al salvajismo de arriba si la sangre derramada por Ofelia es la de una muchacha que acaba de matar por venganza, no en defensa propia; si deja morir hadas por un par de uvas... La lucha que se desarrolla arriba tiene carácter mítico porque lo que en ella importa es el concepto de resistir, de no doblegarse, aunque en realidad nadie cree en la victoria; pero ¿abajo?, ¿un juego cruel de un rey?, ¿unas pruebas que da igual superar o no? ¿O es simplemente intentar salvarse de lo de arriba y que fracase ese intento porque vivir es dañar a otros y pudrise uno mismo?
··········Me fastidia que no me cuenten la historia del Capitán y su padre. Si lo del reloj tiene interés, hombre, cuéntamelo. Si es un mcguffin, me estorba en esta película. Hacer un levísimo apunte a un posible suicidio del padre no me basta: ¿se mató por haber sido cobarde ante el enemigo?, ¿se mató al ser consciente de las salvajadas que había hecho?, ¿no se mató y me estoy montando yo la historia que no me cuentan?
·········· Luego hay un cierto descuido o más bien desinterés historico: militares en coches de Falange, el símbolo de las flechas sin los correspondientes yugos, los uniformes, o el absurdo de que en pleno desembarco de Normandía vayan a entrar cincuenta guerilleros desde Jaca ¿desde la Francia de Vichy? Es mezclarlo con la invasion del Partido Comunista después de la Segunda Guerra Mundial. Pero vamos, que en este tipo de película eso da un poco igual.
··········Es curioso hasta qué punto puede empezar a parecerse Maribel Verdú a Lola Gaos.
··········Otra curiosidad: entre las productoras hay un “Esperanto filmoj” ¡! Por lo visto es de Alfonso Cuarón. Nada de esperanto en la película.
··········Puntuación para la bitácora de Pierre Miró: 6.
Referencias
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Sobre la escena en que Ofelia habla con el fauno y el Capitán, desde atrás ve a la muchacha hablando sola; ahora no creo que sea un mensaje para los "querrrridos niiiiños", sino para mí (PNB) y para los que como yo necesitan de unas reglas incluso en los mundos imaginarios. Quizás sea una forma de decirme que si Ofelia pasa pruebas sin ton ni son (sin reglas), que si las hadas pueden morir a manos-ojos de un pellejo andante asexuado, o que si Ofelia puede abrir una puerta con la tiza mágica en el techo de la galería por la que le persigue ese bicho y aparecer al otro lado del muro (algo que sería "arquitectónicamente" imposible), es precisamente por que los niños no ponen reglas en sus mundos imaginarios; pasan de ser indio a superman a vaquero a vaca, así sin más...¡como si no existieran reglas para pasar de ser indio a vaca!...
Quizás sea una forma de recordarme que no me están contando una historia "real" en un mundo fantástico como Matrix o la Tierra media en los que sí hay reglas (¡ahí; demostrando mi cultura cinematográfica!), sino una fantasía, que como tal se desarrolla, en un mundo real.
Respecto a lo del reloj, también a mi me fastidia: No tanto porque no me cuenten bien la historia, sino por que me parece que nunca existió tal historia, ni siquiera en la mente de del Toro. Me da la impresión de que metió eso simplemente para que en la última escena, el capitán pudiera decir empuñando su reloj "decidle a mi hijo..." y que la Verdú pueda negarle incluso la última voluntad al facha malo-malísimo.
Y una tontería más de las que rechinan, y fácilmente remediables: La pobre Verdú se juega su -precioso- culo para conseguirles las llaves de la despensa a los rojos, y estos no se molestan en disimular cuando asaltan a los militares fingiendo que han entrado a la fuerza...hombre, que el capitán puede ser muy malo, pero no tiene porque ser estúpido. Es más; ¿para que necesitan la llave si pueden ir explotando lo que quieren en sus asaltos, y si la Verdú ya les sube provisiones cada noche? ¿Acaso explicaron que los explosivos están en la despensa esa y yo no me enteré?...eso tendría su lógica.
En la última peli que ví, pusieron un avance del laberinto del fauno...¡Y pedazo de trailer!
Cuando el trailer es mucho mejor que la peli; malo.pnbablo — 17-10-2006 13:05:16
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Pues a mí me ha encantado:
Me encanta la niña, para variar ni ñoña ni mujercita ni resabiada, una niña de verdad, de cuento (no es un juego de palabras). Me encanta Maribel Verdú, que siempre me pareció patética (hasta "Y tu mamá también"). Me gusta que Sergi López sea capaz de quitarse el acento catalán. Sólo me cansa Ariadna Gil, que parece que le ha dado ahora por hablar como Leonor Watling, y me da risa el poseidón argentino Luppi.
Y vamos con la película: a lo mejor es porque yo no necesito que me den unas reglas claras y absolutamente lógicas (y por lo tanto inalterables) cuando me hablan de hadas, faunos y niñas; a lo mejor es porque a mí sí me emocionó y no necesité darle una explicación racional a todo; a lo mejor para mí no hay "sustos para niños" sino fantasía y miedo a cosas (monstruitos) por los que jamás he sentido miedo. Pero la peli me encanta: me da miedo, me da ternura, me engancha a la trama y no me pasa por el cerebro sino por los ojos y la respiración. Es como cuando lees algo que no acabas de entender pero sí sientes.
Yo no entendí que el padre del capitán se hubiera suicidado, pero ahora que lo leo puede que sí, y por eso él es un "valiente queestá deseando morir. Me gusta el reloj, igual por fetichismo, y la postura del capitán limpiándolo con mimo y precisión me recuerda esa fijación por mantener un orden ridículo que nadie necesita (o que yo no necesito) en un mundo de fantasía y realidad donde todo se desmorona. El capitán me recuerda a "Teléfono rojo", con su guante de cuero y sus gafitas Lennon-Hitler, y me gusta que me de miedo y asco y a la vez reirme de él junto al director cuando le veo en su sótano afeitándose con una copla, intuyendo lo pobre hombre que es.
Me gusta el final, bello y supongo que totalmente absurdo, pero para mí totalmente de cuento, el único final posible para no convertirlo todo en Disney.
Es cierto que el montaje es bastante flojo, con tanta transición y cortinilla cutre. Pero el sonido es tan impresionante que apenas vi nada más: cada movimiento, casi cada gesto, tiene su sonido. Esa especie de gemido corporal del fauno cuando anda, el sonido del cuero del guante del capitán (aterrador), esas extrañas castañuelas viscosas que son el lenguaje del insecto palo (un sonido muy parecido al de "Alien", para mí inidentificable e inquietante), los ruidos del bosque y la casa, la música.
Me encanta la puerta pientada con tiza, aunque sea arquitectónicamente imposible; me encanta el pellejo asexuado (a mí me dio mucho miedo, de verdad) y no me pareció ninguna humorada lo de los ojos; creo que ella no sacrifica un par de hadas por comerse unas uvas y creo que es lógico que mueran: para mí se trata de asumir las consecuencias de tus actos (la responsabilidad, hacerse mayor, blablabla)
Me gusta ese fauno que me da miedo y a la vez me atrae, al que no sabría si obedecer o salir corriendo, como la niña. Me gusta que Maribel resulte tan peligrosa cuando debe y que las heroínas de la peli sean eso, heroínas.
Y a lo mejor en realidad no me gustaba tanto ayer y después de ver comentarios tan negativos estoy exagerando sobre lo que me gustó.. Pero diría que no: me encantó que me encante una peli de fantasía que en principio no habría ido a ver porque no me interesan ese tipo de pelis.BNB — 19-10-2006 09:15:43
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Pues por fin la he visto, tan tarde. Nunca me atrajo hasta que empecé a oir que era tan premiada. El único valor que encuentro es por un lado la mezcla de lo onírico con la realidad tan espantosa y por otro la unión de los "buenos de la película" con la duda, la compasión, no obedecer por obedecer (el doctor) la fantasía y la libertad, y en consecuencia la lógica de que les acaben matando por incompatibles con el bando ganador de la guerra. Por supuesto, ellos tuvieron que cargar con el niño hijo del facha como hemos cargado todos con el engendro que salió de aquella España y que aún crece entre nosotros. Es la única alegoría que me ha gustado. En lo demás, no logras entrar de lleno en el mundo del fauno, al menos no yo. Y casi estoy de acuerdo contigo en la valoración de la peli.
Manu — 11-02-2007 19:23:45
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Pues por fin la he visto, tan tarde. Nunca me atrajo hasta que empecé a oir que era tan premiada. El único valor que encuentro es por un lado la horripilancia parecida de lo onírico con la realidad y por otro la unión de los "buenos de la película" con la duda, la compasión, no obedecer por obedecer (el doctor) la fantasía y la libertad, y en consecuencia la lógica de que les acaben matando por incompatibles con el bando ganador de la guerra. Por supuesto, ellos tuvieron que cargar con el niño hijo del facha como hemos cargado todos con el engendro que salió de aquella España y que aún crece entre nosotros. Es la única alegoría que me ha gustado. En lo demás, no logras entrar de lleno en el mundo del fauno, al menos no yo. Y casi estoy de acuerdo contigo en la valoración de la peli.
Manu — 11-02-2007 20:00:54
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Siento las repeticiones, esto funciona hoy puta pena, el segundo comentario es el que vale. Sorry.
Manu — 11-02-2007 20:05:28