Little Miss Sunshine
··········Es admirable la capacidad de los yanquis para ponerse verdes a sí mismos. Pocos como ellos son capacer de ver –y de ridiculizar- lo que realmente está detrás de la mentalidad estadounidense, de su manera de ver la vida.
··········Aunque esto no es más que una comedia sin demasiadas pretensiones, me gusta la caña que se dan y cómo, incluso en la cercanía del final, cuando los personajes parecen ir siendo absorbidos por el remolino de ‘oh, en el fondo somos una familia y todos nos queremos y esoe s lo que importa por ridículos que seamos’, aún hay tiempo para ser ácido y destructivo (el baile post mortem ideado por el abuelo heroinómano).
··········Los concursos de belleza de niñas pequeñas, vestidas como recargadas prostitutas, siempre tienen un punto repugnante. Me alegro de que alguien tome el tema y le de una vuelta más de tuerca. Aparte de eso, muchas más cosas: las ideas sobre el éxito (en un plan como el del ominoso “¿Quién se ha llevado mi queso?”), los helados y la belleza, Nietzsche como paso previo a ser piloto de guerra, ...
··········A ratos recuerda a Luis García Berlanga: coralidad, carreras, pequeñas subversiones de valores –un muerto no siempre merece detenerse.
··········Puntuación para la bitácora de Pierre Miró: 7.