Va a ser que nadie es perfecto
··········Bueno, hacía tiempo que no había una comedia española que me tuviera más o menos sonriente y que me hiciera reír a veces. Y eso que es una comedia romántica. Nada de alta comedia, nada de esas clásicas con un guión que funciona como un reloj. Historias de enamoramientos y tal.
··········Pero me resulta agradable. Pese a que casi toda la comicidad de la película esté basada en cuatro formas de minusvalía (y su conjunción), tampoco se pone demasiado pesado, acaba siendo un acompañamiento, una vez avanzada la película, que a veces el ciego mire para donde no debe, o que el sordo no pueda oír lo que le está diciendo alguien...
··········Sólo algunos diálogos tienen buenos golpes, sólo algunas situaciones son originales y están bien. Será que unos y otras están bien distribuidas. Me gustan sobre todo la chica de rojo y el cojo, aunque el sordo tiene encanto. El ciego quizás tiene una sonrisa demasiado ‘pegada sobre la cara’.
··········No acabo de entender por qué no acaban la película. Por qué en una comedia sin pretensiones se corta en la escena de la boda, cuando surge una incidencia que podría dar juego (una cierta risa), y se ponen los títulos de crédito.
··········Puntuación para la bitácora de Pierre Miró: 6.