The birthday
··········Una marcianada. Dice un crítico del ABC que como comedia da miedo y que como película de miedo da risa. No diré yo tanto, pero...
··········La verdad es que la parte cómica que pueda tener a mí no me hace ninguna gracia. El humor pretende basarse en un actor, Corey Feldman, que por necesidades del guión está siempre en pantalla. Este tipo se esfuerza en poner cara de tonto (esfuerzo innecesario de todo punto) y en moverse de una manera intemedia entre Jerry Lewis y Lina Morgan (ambos en un día de almorranas peleonas). Habla deprisa y tartamudeando a la manera de un Woody Allen nervioso, pero los textos no son los mismos. Quizás el hecho de que su nombre salga en los títulos de crédito como productor asociado explique su presencia.
··········La parte de miedo sí tiene algo de gracia. Como una película de serie B (modalidad no-hay-un-duro-para-efectos). Me parecen simpáticos los malos, camareros hieráticos a ratos, me divierte la imagen de apenas un par de minutos en la que el ‘monstruo’ (no hay dinero para fabricarle, así que no se le ve) va creciendo a base de los cuerpos de los demás, que se unen formando una especie de araña de zombies.
··········Por lo demás, todo es un poco raro. El decorado y el tratamiento del sonido hace que a veces me recuerda el principio de Blue Velvet, y temo ver una oreja en el suelo en cualquier momento. Ese estilo de rareza. También es rara la metapelícula: la estrenan sólo en una sala metida dentro de una estación de tren; es un cine que nunca ha dado hojas de público, pero en este caso dan un cuadernillo de papel couché en inglés. En la taquilla, ante mi, una pareja de varones risueños compra una larga ristra de entradas, pero luego no aparece ese grupo en la sala (solo estamos el acomodador a ratos, yo y un matrimonio que a saber si a estas alturas sigue siéndolo). No sé, no sé.
··········Lo mejor, el sonido, de un tal Ortiz Fulton. Los títulos de crédito aclaran que es un Fulton normal, y no uno de los evil Fultons que aparecen en la película. No las tengo todas conmigo.
··········Puntuación para la bitácora de Pierre Miró: 3.