La fiebre / La febbre
··········El final postergado de la primera juventud. Convertirse en funcionario y empezar a tener que pasar por las horcas caudinas de las normas formales y a pringarse con las tupidas redes de las informales. Está bien como tema, pero la película no me acaba de funcionar.
··········La factura es un tanto sosilla. No tanto como televisiva, pero con poca fuerza. Tiene tres o cuatro efectos visuales que me gustan, pero que no casan mucho con el resto de la película. Y alguna escena que me cuesta soportar (la consabida borrachera con gritos por la calle bajo una lluvia copiosa, el inevitable tirar al suelo todo lo que hay sobre una mesa para expresar la ira; en fin, imágenes tópicas).
··········Hay un par de cosas que creo que rebajan un poco la fuerza argumental que pudiera tener la película. A ver si me explico: la aparición de la chica perfecta para el protagonista, y la intensidad de un amor que hace olvidar las obligaciones, funcionaría mejor como trasunto de la juventud que se está perdiendo si luego no hubiera un final feliz. La lectura es entonces: escapándote de las reglas que te cohíben puedes estacionarte en una felicidad de formato juvenil –representada en una chica que además de gogo-girl hace tesis doctorales sobre Derek Walcott-. Si no es así, yo creo que hay que explicar un poco más las cosas; del final no sabemos más que el que se ha tomado una decisión personal, pero no cómo ha organizado ya su vida, y eso es lo que importa ¿no?
··········En segundo lugar, se ha optado por una faceta alternativa al trabajo en la vida del protagonista que resulta un poco sosa, o mal explicada. No llegamos a saber qué significa para él abrir una discoteca, ¿le gusta la música?, ¿el baile?, ¿lo único que le interesa es el diseño de interiores o la decoración? Como de nada de eso se habla, al final esa parte creativa de su personalidad parece simplemente la voluntad de convertirse en empresario y ganar dinero, lo que no se compadece mucho con el resto de la historia.
··········Puntuación para la bitácora de Pierre Miró: 6.