Big bang love – Juvenile A
··········De Takashi Miike sólo había visto Audición, que aparte de su violencia –un poco al estilo de los Funny games de Haneke-, me había parecido interesante como tema y estéticamente.
··········Pero ésta de ahora acaba haciéndome desentenderme, al punto que creo que me traspongo un poco hacia el final. Tengo una incapacidad básica para la metafísica, así que cuando empiezan a soltarme frases profundas soy incapaz de comprender el conjunto, porque me atasco en la primera de ellas. Incluso aunque se emplee el recurso de repetir algunas escenas varias veces en forma intercalada (recurso que estuvo a punto de expulsarme de la sala en El año pasado en marienbad; sólo a punto, resistí), no logro entender qué me están contando.
··········La historia carcelaria más omenos podría entenderse, pero la nave espacial, la pirámide maya... Aparte de eso, uno de los personajes tan pronto está profusamente tatuado como no lo está, lo que a saber si significa algo.
··········Dejando eso de lado, sí que me gusta el minimalismo oriental de decorados, ropas, ..., incluso en la historia hay una reducción al mínimo de los elementos que usar para caracterizar a los personajes. La filmación –más bien la no filmación- de los fondos, la elección de colores, algún juego al estilo de Lars von Trier. Hay también esa elegancia de las artes marciales –sin los aspavientos voladores que están a la moda-, y ese mostrar mucha sangre, pero sin que se vean las heridas (lo cual recuerda la curiosa censura sexual del manga: sexo tan fuerte como se quiera, pero sin vello púbico y con discretos borroncillos en vaginas y glandes), lo que sorprende en el autor de Audición.
··········Puede acabar siendo un poco de culto en medios gays.
··········Puntuación para la bitácora de Pierre Miró: 5.