La silla
··········Resultaba un poco sorprendente que una película del co-director de aquella tan interesante de Smoking room se estrenara de una manera tan rara en la villa: una sesión de tarde entre semana en el Círculo de Bellas Artes y dos sesiones de mañana el fin de semana en el Palafox. De hecho, fui a una de éstas pensando que sería un preestreno, con público invitado; qué va, media docena de personas desparejadas.
··········Viéndola, uno piensa si no será un estreno ‘burocrático’, algo que haya que hacer para cobrar vaya usted a saber qué subvenciones. Porque, realmente, me parece una película de muy difícil venta.
··········Nuevamente metafísica. Aquí ya no en los parlamentos, sino en la acción en sí que, no teniendo un significado demasiado razonable humanamente (porque el tono no es el de contar una psicosis) sólo podría interpretarla a base de un simbolismo forzado... si le diera a uno ganas de hacer tal cosa.
··········Encima, piano casi todo el tiempo.
··········Lo mejor de la película son algunos insertos, más o menos relacionados con la trama del tipo que busca una silla, a cargo de un gallego que es gracioso, de Ulises Dumont o de Alex Brandemühl. Uno se queda pensando si se han incluido en la historia para evitar el aburrimiento del equipo técnico. En fin.