Grbavica
··········Creo que de lo mejor de la película es la descripción de los efectos de la guerra. No sólo sobre la protagonista que arrastra la violación y su producto, sino también sobre aquéllos a los que la muerte de los queridos apartó de la realidad (la madre del amigo de Esma), sobre quienes a base de matar han quedado atrapados en ese oficio (el amigo de Esma y los suyos) y sobre la hija de Esma, para quien resulta crucial que su padre haya sido un soldado y haya muerto en la guerra; no cumplir ese requisito es una vergüenza.
··········Bueno, todo en esa guerra fue una vergüenza. Uno iba leyendo las noticias de Sarajevo sitiado y recordaba lo que debió ser la resistencia de Madrid en 1936-1939. Pero la solidaridad con Sarajevo no fue así. Fuerzas de la ONU sólo de comparsas, como en Srebenica. Para acabar con el peor remedio: fuerzas europeas bombardeando masivamente a Serbia (no por los bosnios, claro, que a quién le importaban). ¿Cuántos españoles saben que nuestra aviación ha bombardeado un país hace una decena de años, sin declaración de guerra?
··········Me gustan mucho las escenas del apoyo de las mujeres: no sólo la amistad de las mujeres de la fábrica para tapar un hueco de 200 euros, sino especialmente las historias del grupo de apoyo de las violadas. Y especialmente la primera escena: cada mujer durmiendo, soñando (“Se vive como se sueña, solo”, Maravillas de Manuel Gutiérrez Aragón), pero apoyada en la siguiente. Me gusta la maternidad decidida como una resistencia a la barbarie, y a la vez la maternidad como el sustento (o la obligación) de la resistencia.
··········No me gusta la escena madre / hija con la pistolita.
··········Me gusta la historia de crecimiento moral de la niña: ¿quiere un adolescente conocer la verdad?, no, quiere una verdad apropiada, que dé respeto social. Pero la historia seguirá tras la película, y eso nos da derecho a imaginar (sólo por un vago gesto de saludo) que habrá un saber ponerse en el lugar de otros.
··········Puntuación para la bitácora de Pierre Miró: 7.