Noticias de una guerra
··········Antes de verla, había leído en algún sitio que los autores habían optado por una decisión arriesgada: doblar las voces de los políticos que intervenían, para conseguir una mejor calidad de sonido o para poner sonido donde ya sólo quedaban imágenes y copia escrita del discurso. Y así es, y no es mala opción, porque a menudo el doblaje es bueno, y eso permite ampliar un poco lo que se ha visto siempre: un par de discursos de Franco, el de un envarado José Antonio Primo de Rivera en el patio de una casa, el de Pasionaria en un cine y poco más. Aquí se oye también a Negrín, a Álvarez del Vayo, a Largo Caballero.
··········Ahora bien, esta opción de doblar, o de sonorizar se extiende a todas las filmaciones. El resultado me molesta mucho. Escenas dramáticas de ciudadanos corrientes, de niños embarcando para ser asilados, de gente buscando muertos en casas derruidas por bombardeos, ..., la mayor parte de las cuales hemos visto mil veces en silencio o con música, aparecen ahora con una vocecita aquí o allá de “¡ay!”, “¡no llores!”, “¿por qué me lo han matado”, ... Ver al pobre Miaja señalando sobre un mapa y oír una voz de doblaje diciendo “van a venir por aquí”... Aquí escrito puede parecerme banal, pero viéndolo resulta muy desagradable; quizás precisamente porque banaliza unas imágenes potentes y terribes.
··········Pero hay muchas más cosas. Como vía narrativa, para eliminar la voz en off propia de los documentales, se escoge una toma prácticamente fija de un aparato de radio y una supuesta locución de partes informativos. Si cuentas así las cosas, ya estás optando por narrar simplemente sucesos, perdiendo toda capacidad de interpretar, de dotar de sentido, de ordenar causalmente las cosas. Pero encima, se hace chapuceramente; llegado un punto, uno no sabe si la radio ha pasado de bando y a qué se refiere con la caída de Teruel, a cual de las sucesivas tomas por cada bando.
··········Más. Hace un par de años, vi un documental sobre todo el proceso de protección, evacuación, expatriación y retorno de las obras del Museo del Prado durante la guerra, Las cajas españolas creo que se llamaba. Los minutos del metraje eran muy mayoritariamente una reconstrucción filmada y tratada después para envejecerla. Cuando lo vi no me acabó de convencer mucho. Ahora me parece una maravilla comparado con esto. Aquí se realizan esas reconstrucciones, a veces filmando, a veces trayendo imágenes de a saber dónde (y doblándolas, claro, con esas vocecitas recortadas): el ejemplo de ‘la vida cotidiana en Gernika antes del bombaredeo’ es patético: frontón, mus, mercado, juego de ¿bolos?, oyéndose de vez en cuando de fondo ‘egun on’.
··········Aún más, el montaje es tan tramposo que vemos al Presidente de las Cortes, en Valencia, dar la palabra al nuevo Presidente del Consejo de Ministros, Negrín. Y resulta que éste está hablando en un lugar completamente diferente, con un público y unos adláteres diferentes. Din embargo, ambas tomas están correctamente dobladas, luego ese no era el discurso de Negrín en su investidura. El famoso discurso de Pasionaria declarándose orgullosa de que los facciosos llamaran a las tropas hijos suyos, se intercala con tomas de instrucción del Quinto Regimiento y ¡con un desfile de camisas negras italianos! Otro ejemplo: el desembarco de extranjeros en Valencia para formar las brigadas internacionales, se acompaña con la canción sobre el Valle del Jarama de Pete Seeger, cuando obviamente tal batalla ni se ha planteado aún (claro que podría decirse, hombre, es un acompañamiento musical reconocible como propio de las internacionales; cierto, pero no precisamente en una película en la que todo el tratamiento del sonido está pretendiendo ser real, tomado en el sitio, de hecho la música del entierro de Buenaventura Durruti es exacta).
··········En fin, todo eso son cuestiones de forma. Pero es que como documental no funciona: no informa, no articula la información, no interpreta. Al final, todo es una lista desordenada de sucesos, ni siquiera bien pautados temporalmente (desde la batalla del Ebro, resuelta en menos de tres minutos, apenas una frase dice que ha caído Barcelona y la siguiente, o poco más, es que ha caído Madrid.). Y la lectura final para quien fuera a verlo sin saber nada de la historia es que la guerra empezó porque había muchos disturbios y muchas huelgas. En fin.
··········Puntuación para la bitácora de Pierre Miró: 2.