Hollywoodland
··········Cine negro bastante ortodoxo. Diálogos de chulos entre el detective y los protectores de los ricos, entre el detective y la femme fatale. El movimiento continuo. La desvelación por capas sucesivas de la inmoralidad de los ricos. Y el investigador como un portador de la crítica moral que lleva sobre sí también sus propias y graves inmoralidades.
··········Un poco también del cine de “¿a que consigo engañarte sobre quién es el asesino?”.
··········No me gustan mucho algunas de las formas de hacer avanzar la trama: demasiado casual que la visita a la casa del crimen del investigador coincida con la vuelta de la chica fatal; demasiado traída por los pelos la llamada de ésta –borracha y caliente-; el policía atacado por un rapto de honradez que pasa papeles; el puro de celebración de un parto que –por definición- le habrá sido dado a un montón de gente. En fin, que una cosa es respetar las convenciones del género y otra recurrir a ideas que, sobre pobres, estás un poco demasiado usadas.
··········Me gusta que al final no haya que explicar mucho para saber que lo que necesita Brody en ese momento es una imagen de la inocencia de su hijo. La inocencia contagiosa de los niños.
··········Puntuación para la bitácora de Pierre Miró: 6.