Quo vadis, baby?
··········La protagonista, detective privada, cuarentona, muy bebedora y fumadora, está siempre al borde de comportarse como una histérica. Algunas veces (en el restaurante, en la facultad), de hecho, cae en ese lado, pero la mayor parte del tiempo está a este lado del filo, aunque por poco.
··········Me parece que está bien la luz y el tono general de cine negro, pero es más en lo ambiental que en el contenido; en eso, ésta es más bien un dramón familiar. Se opta por no describir la investigación en sí; es una opción, claro, “no es de esto de lo que quiero hablarte, sino de los caracteres y las relaciones familiares”, pero me parece que introduce confusión, porque inevitablemente el espectador (vamos, yo al menos) se pregunta ¿y cómo ha llegado a esta actriz porno? Y cosas así.
··········Por lo demás, el acontecimiento que dispara la conexión entre la vida de la detective y la historia del suicidio de su hermana, es un disparate absolutamente traído por los pelos (tiene relación con el título de esta película).
··········También funciona bastante mal el conjunto de grabaciones que inicia la película. Puede darse por bueno que una chica que quiere ser actriz lleve un diario en VHS, pero hay tomas que resultan un poco raras si no han sido filmadas por otra persona. Lo mismo sucede respecto a los recuerdos de infancia, presentados como grabaciones de super-8 que a veces tienen encuadres absurdos para una película familiar.
··········En cuanto al drama familiar, no acabo de ver por qué se incide en unos celos graves cuando se ponen las grabaciones y recuerdos de infancia, si luego la historia va por otros derroteros, por las cosas malas sabidas por algunos, los fantasmas en el armario de las familias, etc.
··········Puntuación para la bitácora de Pierre Miró: 5.