Zwartboeck / El libro negro
··········La verdad es que este hombre es muy competente filmando películas de acción. Tiene un metraje bastante largo, sin que resulte especialmente pesada (aunque sí tiene de esos falsos finales en que una catarsis no resuelve la película, sino que da lugar a otros movimientos, nueva catarsis...).
··········Frente a los diálogos estúpidos de las últimas películas de acción yanquis, en que hay secuencias enteras que –si cierras los ojos- pueden ser a la vez de tres o cuatro películas, estos son más normalitos.
··········Ahora bien, para hacer avanzar la trama, a menudo hay recursos argumentales de confiar a la casualidad o a artificios forzados demasiadas cosas: los diversos protagonistas se encuentran unos a otros continuamente en la ciudad (especialmente hacia el final), siempre aparece el baúl oportuno en el momento indicado, el pasadizo que lleva a las celdas sale casualmente del servicio de señoras (¡y en un edificio que había sido un hotel!, ¿celdas en los sótanos?). En fin, ese tipo de cosas. No dejan de ser las reglas de las películas de acción, pero a veces están mejor escritas y no se depende tanto de encuentros casuales, coincidencias, ...
..........No leas a partir de aquí si vas a ver la película.
··········En lo que más insiste la publicidad de la película es que se trata de una revisión crítica del papel de la heroica resistencia de los países ocupados por los nazis, y eso en sí es el libro negro propiamente dicho. Realmente, lo narrado es más un juego de traiciones, en el que en ambos bandos hay quien puede ser catalogado como tal por sus conmilitones. Es cierto que se apunta a posibles pactos entre nazis y resistentes para disminuir el número de muertos (atentados y rehenes), cosa que no me parece ni tan grave ni tan mal. Las otras malignidades que cuenta la película son más cuestiones de traiciones personales, de gente que en los conflictos catastróficos que montan los humanos optan por hacerse ricos, etc. Algo más sobre los traidores: son mucho más creíbles el oficial gordito alemán o Van Geist que el doctor Hans Akkerman; si la traición de éste se deriva de haber sido encarcelado previamente (uno piensa: torturas que quiebran a un resistente, algún chantaje personal...), ¿por qué disfruta con ello?, ¿por qué no está deprimido?
··········Sí me parece interesante reflejar el comportamiento de la población con los colaboracionistas. No ya un corte de pelo, sino cosas bastante peores debieron de suceder.
··········La última escena de la película es manifiestamente prosionista. Un intento de relacionar (vale decir, justificar) lo que sufre el pueblo judío en Europa con lo que hace después el Estado judío en Palestina. No es que yo espere nada progresista del director de la fascistada “Starship troopers”, pero resulta un poco burdo y fuera de lugar.
··········Puntuación para la bitácora de Pierre Miró: 6.