Ronda nocturna
··········Extraña película, que no sé muy bien por qué me ha recordado el relato de Schnitzler, “Traumnovelle”, en que se basó Kubrick para “Eyes wide shut”. Sólo que esta ronda nocturna, este viaje de aprendizaje por el borde de la realidad social destruida de la Argentina de hoy y, sobre todo, por la muerte como una compañera de viaje que se obstina en flirtear contigo, no veo yo muy bien como cambia al protagonista.
··········La flojedad adolescente, casi asténica, en los movimientos de este adulto joven, al igual que su impulso vital, su falta de ganas de jugar con la muerte que le ronda esa noche (muerte casual, muerte provocada o muerte fantasmal), las veo tanto al empezar la noche como al final. Aunque también es verdad que yo suelo perderme las sutilezas, y que quizás esos balonazos del final con los niños y ese diálogo con las dos viejitas (ciertamente, al final de todo está La Chacarita, incluso si no se toma el colectivo) estén preñados de significado.
··········En todo caso, ese paseo nocturno tiene un cierto atractivo para mí. Algunas amistades ciertas; locales abiertos para una pizza, una quilmes, una partida de billar, (nada de bares de copas con música tachunda, por favor, esto es Buenos Aires; Buenos Aires, vaya mierda, peor que Bilbao, peor que Marsella..., decía el otro); el flujo de dinero y otros psicotrópicos con la misma necesidad y el mismo desinterés que la respiración.
··········Algunos detalles sociales, niños trabajando de cartoneros en la madrugada, comisarios corruptos, alta burguesía marcando con clase su diferencia de clase...
··········El encuentro con la chica, la historia que cuenta, su reconocimiento o no como cierta, me parece confusa y con un vago tono romántico que rompe un poco el de la película (¡esa cámara girando en torno de una pareja que se besa, por favor!).
··········El sonido directo, que conceptualmente me parece aquí apropiado, siendo una historia de calle hace que me pierda no poco diálogo. Un micrófono en una avenida llena de coches registra lo que registra; hay que elegir si se quiere que se escuchen las conversaciones o no.
··········Puntuación para la bitácora de Pierre Miró: 6.