The magic flute / La flauta mágica
··········Si uno quisiera prestarle mucha atención a la historia que se cuenta, esta película resultaría un poco fallida. No porque quede desfasado el trasunto político de la época en Austria, o por el simbolismo de enfrentamiento entre la noche (iglesia católica) y el ansia de sabiduría (masonería) que por todos lados leo que quiso transmitir Mozart.
··········No es eso, sino que, vista la historia sin saber de sus antecedentes, hay momentos que me resultan confusos. Y uno de ellos es el crucial, porque es el que transmuta a los personajes de bando, los buenos al lado de los malos y viceversa. Si en la ópera hay un sacerdote que aclara las cosas a Tamino, aquí hay una escena que no acabo de entender, cuando éste llega al castillo de Sarastro y se desarrolla una conversación entre él y un colectivo.
··········En general, siempre me han gustado las películas de Branagh. Especialmente las de obras de Shakespeare. Creo que hay que echarle imaginación y ganas para representar esas obras, o filmarlas, y que no suenen rancias o incomprensibles. Aquí, la opción por cambiar el decorado del antiguo Egipto a algo que está (misteriosamente, visto el tiempo transcurrido) muy presente en el inconsciente colectivo, como son las trincheras de la Gran Guerra, me parece muy acertado. Aunque a la vez, esto provoque otro de los momentos que me resultan argumentalmente confusos: si en la ópera las pruebas que han de pasar Tamino y Papageno son un camino de acceso a la sabiduría (con esta iglesia católica, la masonería va a acabar por resultar actual), aquí hay una explicación complicada que intenta relacionarla con la guerra o la búsqueda de la paz o queseyó.
··········Pero en fin, todo eso se convierte en banal frente al despliegue de belleza, energía, pasión, capacidad de conmover visual y auditivamente de la película. Yo, que no soy público de ópera, quedo clavado en la silla mientras suceden imágenes y notas. Deliciosamente aturdido.
··········Musicalmente, como soy en eso especialmente incompetente, mejor no digo nada. Me quedo con la duda de si hará mucho daño el cantar en inglés algo que fue escrito para el escandido del alemán.
··········Pero visualmente (y a salvo de algunos movimientos de cámara –especialmente circulares- repetidos una y otra vez) me parece hermosísima. Especialmente escenas como la canción de los sacos terreros de la trinchera, o las tomas del cementerio (más que tomas, elaboraciones infográficas, claro).
··········Puntuación para la bitácora de Pierre Miró: 8.