¿Quién dice que es fácil?
··········Como comedia me parece bastante sosa. Es como si se quisiera desaprovechar a propósito, para no despistar del ‘mensaje’, la personalidad obsesiva del protagonista, los choques que le supone con la realidad o con los otros. Sólo hay unos pocos momentos divertidos, normalmente a cargo de secundarios, como el abogado psicoanalista luthier o la asistenta. Incluso el actor, al que acá en España conocemos por un par de películas en que era verborreico, está contenido.
··········Y lo que no es la comedia en sí, la historia de sentimientos me parece un poco tópica. Y lo que tiene de bueno (no debe ser muy sano armar una relación sobre dos soledades, al menos si estas vienen siendo soportables), se estropea con los giros finales.
··········El ritmo es lento, más dedicado a la progresión de un amor (bastante difícil de creer) que a entretener.
··········Por lo demás, se deja ver, si no se tiene sueño.. ¡Y qué casa!
·········· Puntuación para la bitácora de Pierre Miró: 4.